Los modernos avances tecnológicos y la creación de centros superiores de educación se han traducido en un avance significativo de los medios de comunicación y el fortalecimiento de la labor periodística en el Estado Delta Amacuro
Apolinar Martínez.-
Pareciéramos modernos Odiseos describiéndole a Penélope cuando al fin se produce el regreso a Ítaca, todas las aventuras que nos llevaron luego de someter y destruir a Troya, pasar por el país del monstruo Polifemo que con un solo ojo y una fuerza descomunal se comía vivos a nuestros guerreros; taparnos los oídos con cera para no escuchar el canto tentador de las sirenas y tener que compartir durante un año el dormitorio con la hechicera Circe, para poder ya cansado y con veinte años más de existencia poder compartir la compañía de nuestra fiel esposa.
-Todo parece un sueño y como que no nos hubiera sucedido o no hubiéramos en cierta manera formado parte de aquella aventura. Pero allí están los hechos, tan ciertos como la grandeza de nuestro Orinoco.
LOS PININOS DEL PERIODISMO DELTANO
Por siempre pretendió el deltano acercarse al mundo con los escasos recursos que fuimos poseyendo en cada hito de nuestro acontecer histórico. Era admirable la sintonía de las emisoras caraqueñas que nos llegaban en la alborada del nacimiento de la radiodifusión en el país. Luego vino la televisión, el cine …y el periódico. En Tucupita circuló ya en los años 40 del siglo XX, un periódico de cuatro páginas EL MANAMO que serviría de ejemplo para otras tentativas de tener un diario de nuestra tierra.
Pero fue en la capital de la República donde dieron sus primeros pasos hombres y mujeres de la Tierra del Agua, que hicieron del periodismo y de la comunicación, la razón fundamental de su existencia.
Pretendemos en la levedad de un artículo periodístico mencionar algunos de esos nombres a los que los Deltanos debemos eterno reconocimiento, porque permitieron que en épocas remotas, y con limitaciones comunicacionales, el nombre del Territorio Federal Delta Amacuro, luego orgulloso Estado, de Tucupita y nuestras zonas más lejanas de nuestra compleja geografía fueran una referencia obligada en escala nacional.
Disculpésenos si olvidamos, más por falta de memoria que por otra razón, algunas de esas figuras que tanto hicieron por estas tierras.
Debe señalarse en primer lugar a Carlitos González, sin discusión el de más renombre. No solamente por la creación de El Diario Meridiano, diario de orientación deportiva, que al mismo tiempo fue una guía para el periodismo venezolano en el manejo de un lenguaje corto, audaz, modernísimo que se convirtió en brújula para toda la prensa nacional; Carlitos fue asimismo el comentarista deportivo más brillante que haya tenido Venezuela y sus decires y refranes han quedado como clásicos en el mundo del deporte y del quehacer nacional.
Una bella dama Deltana, hija de una leyenda de nuestro pueblo como lo fue el doctor Delfín Mendoza, médico tan querido en todo el Delta hasta el punto que hasta una urbanización de Tucupita lleva su ilustre nombre. Milagros fue durante muchos años el ancla, como se dice en lenguaje televisivo a quien orienta los programas, de Venezolana de Televisión.
Nilka Alvarado ocupó cargo directivo en las publicaciones del Bloque Dearmas. Luisa Barroso, periodista excepcional y quien laborado en distintas publicaciones nacionales llevando siempre el aliento y la fuerza de la mujer del Orinoco. Héctor Collins quien llegó a ocupar la Jefatura de Información del Diario El Mundo.
Y por supuesto, y aunque resulte inmodesto pero es real, tenemos que mencionarnos a nostros mismos.
Apolinar Martínez, amén de ser fundador de Meridiano junto a Carlitos González, ocupó todas las posiciones de este periódico, fue Director en el Bloque Dearmas de los diarios 2001 y Abril. Asimismo fue durante muchos años comentarista de Venezolana de Televisión y de varias emisoras radiales del país.
