«El prolífico cantautor considera que la música de nuestro estado tiene gran influencia indígena, con un modelo rítmico muy tucupitense»

El reconocido cantautor deltano, Eudes Balza, considera que nuestra música regional tiene una influencia marcadamente indígena y que nuestro folklore es único en todo el país, no obstante, según señaló, no ha logrado la difusión nacional que se merece.

El entrevistado tiene una pieza muy especial, dedicada al río padre: «Orinoco Concierto», ritmo de pasaje y vals con un modelo rítmico muy tucupitense, respetando la originalidad indígena. También es autor, entre tantos temas de la conocida canción «Collares de la Luna», en Warao, considerada como el himno del estado Delta Amacuro.

La vida de Eudes está plenamente marcada por el recuerdo de sus tíos, con quienes comenzó a tocar desde niño, en un grupo musical que ellos tenían en San Rafael. Eudes Balza, nace en Coporito en 1942, y cuando cumplió los dos años sus padres se mudaron a San Rafael a orillas del majestuoso río Orinoco, un lugar que para ese entonces estaba repleto de conucos, haciendas, sembradíos de café, cacao, yuca, maíz, plátano y auyama.
Dijo que actualmente la gente de la zona sigue siendo alegre, pero ya no siembra como antes.

Describe a Coporito como un pueblo de calles breves, situado como San Rafael, frente al Manamo, donde la gente acostumbra a sentarse en sillas de cueros para observar su grandeza, allí escasos visitantes se presentan.

La infancia de Balza estuvo estrechamente ligada a la música, pues afirma que cada vez que su padre encendía el motor, él comenzaba a escuchar sonidos musicales bellísimos que lo acompañaban a lo largo del camino hasta que su padre apagaba el motor fuera de borda de la Curiara. Al hacer referencia a sus progenitores, indicó tras un breve silencio, que su padre llevaba por nombre José Ramón Balza Morales, se dedicaba al comercio y era hijo de un hombre andino, mientras su madre Juana Evangelista Venía de la Isla de Margarita, cerca de Juan Griego, atendía muy bien el hogar y era costurera. Quienes aproximadamente a los 07 años lo inscribieron en la escuela, Aracelys Contreras era la maestra de mayor categoría en San Rafael, docente que impartía clases en su casa, en aquel tiempo se acostumbraba a que los niños que iban a clases ya tenían que saber leer o por lo menos conocer el abecedario, no había kinder, la etapa inicial se hacía en casa. Después de dos años comenzó a estudiar en el grupo escolar San Rafael, actualmente Carlos Rafael Contreras, en honor al hermano de la maestra Aracelys, donde terminó la primaria.

La vida de Eudes está plenamente marcada por el recuerdo de sus tíos, con quienes comenzó a tocar.

Posteriormente entre los 10 y 17 años, sin darse cuenta comenzó a escuchar mucha música a través de discos de 78 revoluciones, «que traía mí hermano José de Tucupita», discos que escuchaba en un pequeño aparato de sonido. Entre tanto en horas de la tarde se encargaban de recorrer los bares del pueblo, los cuales contaban con rockolas, «por lo que puedo decir que mí escuela de canto fueron los bares, donde imitaba a Sadel, Antonio Aguilar y Pedro Infante».

Estudio Topografía, en la Academia Hispano Venezolana de Caracas, y mientras estudiaba una joven de nombre Marina Castro que tocaba piano, amiga de su hermano, le dio clases durante un año, por lo que aprendió a medir la música y a usar el metrónomo, tocando con tres manos las dos de ella y una de él o viceversa.

De igual modo, comenta que se interesó por la guitarra clásica, cuyo sonido escuchó por primera vez en Caracas, pero no fue si no hasta su regreso a Tucupita, cuando Pastor Flores ( padre) lo enseñó a tocar, pues era parte de la Banda del Estado. Su primera guitarra se la obsequió el esposo de su hermana Salonge, el Italiano Humberto Giovannini. Balza en su vida de serenatero se casó en tres oportunidades con tres bellas Deltanas.

Sus canciones son de tipo filosóficas, de protestas y románticas. Logró presentarse junto a figuras importantes de la música a nivel nacional, entre ellos: Ali Primera, Gualbero Ibarreto, Perucho Salazar, Xulio Formoso y Alfredo Sadel.

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