El doctor Abraham Gómez aseguró que la reclamación venezolana se sustenta en documentos jurídicos irrefutables y advirtió que los rumores sobre mediaciones políticas o militares buscan desviar la atención del juicio ante instancias internacionales.
Por Demys Martínez
En una entrevista radial este jueves 15 de diciembre, el Dr. Abraham Gómez, miembro de la Academia Venezolana de la Lengua y asesor de la Comisión para la Defensa de la Guayana Esequiba, desglosó la situación actual del litigio territorial ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
Sobre el soporte legal de la reclamación, Gómez indicó: “Nosotros poseemos los justos títulos traslaticios, que he mencionado por todas partes en el país, y bastan dos para colocarlos sobre la mesa de alegaciones. Uno es la Real Cédula de Carlos III del 8 de septiembre de 1777, cuando se crea la Capitanía General de Venezuela… y el otro documento, no menos importante, es el del 30 de marzo de 1845, cuando España nos reconoce la independencia”.
Respecto a la validez del Laudo de 1899, el académico señaló: “Con ese adefesio jurídico, porque es írrito y nulo de nulidad absoluta, no le van a ganar a Venezuela lo que estamos pidiendo en justo derecho, que es la restitución de 159.500 kilómetros cuadrados que nos arrebataron en esa tratativa perversa”.

Rumores y realidad geopolítica
A través de Oceánica 98.5 FM, fue consultado sobre las versiones, (rumores) que sugieren una mediación del presidente estadounidense Donald Trump o la instalación de presuntas bases militares de E.E.U.U. en el territorio en reclamación, Gómez llamó a la calma. Calificó estas informaciones como fraude procesal e informaciones adulteradas que buscan desviar la atención del proceso estrictamente jurídico.
“Ese es un fraude procesal ilegal, porque ellos intentan reposicionar el Laudo Arbitral de París, que fue rechazado cuando se firmó, el 17 de febrero de 1966, el Acuerdo de Ginebra. Vamos al juicio sin ningún temor, porque este pleito no es político; ya esto escaló a la Corte Internacional de Justicia”.
Finalmente, sobre la distinción legal del territorio, explicó: “Deben saber distinguir dos elementos fundamentales, que son ocupación y posesión. Hasta este instante ellos lo que han hecho es ocupar, que es distinto de poseer, porque para poseer debe hacerse de manera pacífica, no protestada, y nosotros siempre hemos reclamado”.
El doctor concluyó su intervención con una perspectiva sobre el fallo: “Tenemos nosotros los documentos y, si es en justo derecho, que no sea nada por debajo de la mesa, político o de arreglo diplomático entre potencias, este pleito lo gana Venezuela”.
